Precios y servicios al instante
Cada servicio con su duración y su precio, explicado con claridad y en el momento en que preguntan. La clienta decide con la información delante en lugar de quedarse esperando una respuesta.
Salones de belleza
Cuando tienes las manos ocupadas, el teléfono sigue sonando. Instalamos un sistema que cotiza cada servicio, ofrece los huecos reales de cada estilista y confirma la cita, sin que nadie tenga que soltar lo que está haciendo.
Una clienta pregunta el precio de un balayage y recibe la respuesta y las opciones de horario en segundos.
El sistema muestra la disponibilidad real de cada estilista, no una promesa de confirmar después.
El anticipo queda cobrado en el momento de agendar, si así lo deciden.
El recordatorio del día anterior llega solo, y quien no puede venir reagenda sin ocupar a nadie.
Cada servicio con su duración y su precio, explicado con claridad y en el momento en que preguntan. La clienta decide con la información delante en lugar de quedarse esperando una respuesta.
El sistema conoce la agenda de cada persona del equipo y sus especialidades, y ofrece únicamente huecos que existen. Quien prefiere a una estilista concreta puede pedirla por nombre.
Si lo desean, la cita se aparta con un anticipo cobrado en el momento. Es la forma más directa de que una agenda llena siga llena el día del servicio.
Un recordatorio el día anterior y la posibilidad de mover la cita con dos mensajes. La clienta lo resuelve sola y el hueco vuelve a quedar disponible para alguien más.
Sí, es el caso más común. El sistema mantiene una agenda por persona, con sus horarios, sus días libres y los servicios que realiza. Quien reserva puede elegir estilista o dejar que el sistema proponga quien esté disponible.
Sí, mediante un enlace de pago con la pasarela que ya utilicen. Es opcional y se puede activar solo para ciertos servicios, por ejemplo los de mayor duración.
El sistema resuelve lo que está en el catálogo y, en cuanto la consulta requiere el criterio de una profesional —un diagnóstico capilar, una corrección de color—, pasa la conversación a una persona del equipo con todo lo que ya se habló.
Sí. El sistema identifica a quien no ha vuelto en el plazo habitual de su servicio y le escribe en el momento oportuno. Es un trabajo que a mano nadie alcanza a sostener.
Entre dos y tres semanas. Lo que más tiempo lleva es cargar bien el catálogo de servicios con sus duraciones y precios, porque de eso depende que la agenda cuadre.